Justo ayer tomando un café, el amigo con quien estaba me sugirió que podría existir un periódico o un blog solo con noticias buenas. Mi amigo, que no habla un español perfecto, me aclaró lo que para él eran noticias buenas, no se refería solo en cuanto a rigor, veracidad y estilo, que fue lo primero en lo que pensé. Para Jorge noticias buenas son aquellas que son veraces y contrastadas, pero que además tienen connotaciones positivas. Como últimamente son muy complicadas de encontrar, al final, y en sus propias palabras, dijo que lo mejor sería escribir “noticias malas con otro enfoque, de forma que se convirtiesen en buenas”.
Pues esta mañana, repasando la prensa del día y pensando qué iba a escribir para la sección de política he visto lo acontecido ayer en Madrid y creo que me voy a atrever a probar su técnica. Con el permiso de los lectores, me gustaría hablar sobre la manifestación ‘Rodea el Congreso’, pero no solo de los hechos, que han sido repetidos hasta la saciedad en la televisión y en los periódicos más famosos de la red, sino de mi percepción sobre los mismos, una percepción independiente, al estilo de lo que quiero que sea esta web.
En realidad yo no se muy bien cómo darle un enfoque positivo a lo ocurrido tras la manifestación, porque la brutalidad de la carga policial, a juzgar por los vídeos que circulan en la red, puede poner los pelos de punta.
Con sinceridad, mi manifestación transcurrió mucho más tranquila que lo que luego he visto y lo que me ha llevado a la conclusión de que Jorge definiría el 25 S como una “noticia muy mala”. Pero en este reto me atrevo a darle la vuelta.
Quizás si que sea bueno ponernos en situación y comenzar por el principio.
Estaba convocada desde hace meses, el 25 de septiembre rodeamos el congreso. Una gran manifestación alrededor del emblemático edificio madrileño, que además reunió miles de personas, según algunos medios solo 6.000 pero lo cierto es que las fotos hablan por si mismas.
La protesta duró varias horas, y el ambiente era plural. Unidas estaban personas de todas las edades, localidades, orientaciones políticas y profesiones, además de estudiantes y desempleados, un clima de crispación general en el que las consignas eran “No tenemos miedo”, “Los banqueros a prisión”, “Rajoy dimisión” o “El pueblo unido jamás será vencido”.
Los primeros incidentes se produjeron a una hora bien temprana, desde las 19:00 horas, hasta pasadas la una de la madrugada. Enfrentamientos con la policía, detenciones y heridos que dejaron imágenes que verdaderamente asustan.
Después de ver vídeos como los que he incluido en el post, ¿cómo es posible darle un enfoque positivo? Lo he pensado mucho y me ha costado llegar, pero aquí estoy.
Ahora me concentro en la emoción de ver cómo la gente no se da por vencida como antes, en la sensación de que miles de voces ya no gritan solas y que pueden decir a vivo pulmón lo que piensan, que han apagado sus televisores y han salido a gritar, como propuso el desaparecido director Sidney Lumet en la película ‘Un mundo implacable’, “Estoy más que harto y no pienso seguir aguantándolo”.
La misma rabia que me entra al ver la respuesta policial, y la brutalidad en la ciudad que me vio nacer, se transforma en pura emoción contenida en el gaznate, similar a la que viví al ver la ‘marcha minera’ de hace unos meses, al ver que sí, la gente ha despertado y ha salido a la calle a gritar y que por mucho que se les quiera silenciar todavía hay muchas personas, muchísimos valientes que no se van a amedrentar y eso si es, como diría Jorge, una noticia buena.
Derechos de la imagen vía Flickr Popicinio_01 CC